lunes, 18 de febrero de 2013

Charlando con: Andrea Motis y Joan Chamorro


Hoy tengo el placer de entrevistar a la joven Andrea Motis, que con tan solo 17 años ya es todo un talento de la música Jazz; y a su mentor Joan Chamorro, entre otros méritos, director de la Sant Andreu Jazz Band de Barcelona.



Es innegable que te estás consolidando (por no decir que ya lo estás) como joven promesa del panorama jazzístico español, incluso europeo. Has podido conocer a personajes tan influyentes como Quincy Jones. ¿Qué tal llevas ese reconocimiento?
Andrea: Sé que tengo mucha suerte de haber vivido todas las experiencias que me han llegado a través de la música y el trabajo que estamos haciendo con Joan. Lo mejor es que desde que empecé a aprender todo ha ido fluyendo y hemos podido hacer cosas cada vez más fantásticas, hasta viajar a Brasil y Suiza por ejemplo, este verano, o tocar con Scott Robinson y próximamente con Scott Hamilton.

Desde hace unas semanas se ha comenzado a estrenar la película documental “A film about kids and music”, que trata de la Sant Andreu Jazz Band, una banda de jóvenes de 7 a 18 años que se encuentra bajo tu dirección. ¿Qué es lo que te hace sentir esa película y la banda en su conjunto?
Joan: La película refleja exactamente lo que es la Sant Andreu Jazz Band, un sueño hecho realidad, refleja una manera de trabajar, una manera de enseñar quizás diferente a lo establecido, en donde no importan las diferencias de edad, sino que, todo lo contrario...
Se potencian, hay una simbiosis de energías, un intercambio de ilusiones, en donde se estudia para el presente, para hacer música hoy y no esperar a mañana. En donde se aprende escuchando y compartiendo, todos de todos, incluyéndome a mí mismo.

¿Qué opinión tienes de la película “A film about kids and music”? ¿Qué tal has llevado todo ese tiempo delante de las cámaras?
Andrea: Pues al final ya ni te dabas cuenta de que estaban las cámaras, y cuando vimos la película nos dejó, a mí y a muchos boquiabiertos. A mí me encantó, tenía mucha ilusión de verla y creo que es muy íntima… Que profundiza un poco en cada uno cuando salimos y así se ve el mecanismo de la banda y la relación que nos une, musical, pedagógica, amistosa...

Desde tu comienzo en la música has crecido dentro de la Sant Andreu Jazz Band, y dentro de ella has evolucionado musicalmente. ¿Qué significa para ti la banda?
Andrea: Significa mi motivación inicial por la música, infinitos recuerdos y amigos y experiencias y todas las peripecias desde hace 6 años. Somos como una familia y ha sido súper bonito formar parte de ella y entrar como pequeña y ahora salir enseñando algo a los que son más pequeños que yo.

Viendo diferentes vídeos observo a la Sant Andreu Jazz Band y os considero una gran familia. ¿Crees que esta institución es lo suficientemente importante como para abrir fronteras a otras partes del mundo?
Joan: Nos han solicitado de otros países, sobre todo de América Latina, pero también de Francia, de Italia, etc. En muchos mensajes que me llegan de todo el mundo, me dicen que nuestro trabajo les inspira y que les gustaría que pudiéramos ir a mostrarlo. Eso para mí es un orgullo. Ahora, con la película, quizás nuestro trabajo llegue a ser más conocido fuera de nuestras fronteras, cosa que me alegraría mucho, porque pienso que estamos haciendo una buena labor.

¿Cuánto tiempo llevas en la música?
Andrea: Empecé a los 7 años con la trompeta, a tocar jazz a los 10. Y a estar tocando y trabajando con Joan desde los 13, que es cuando empecé a cantar.

¿Hubo alguien o algo en especial, que te motivara a dedicarte a la música?
Andrea: De hecho ha sido más tarde con el tiempo cuando he pensado en dedicarme más intensamente a ello. Al principio aprendía con clases y empezamos a hacer conciertos. Es todo el transcurso de las cosas que han ido creciendo y me han llevado a hacer de la música mi profesión, por lo menos ahora. El papel decisivo es de Joan que me inició en este estilo y me dio la confianza de contar conmigo en sus proyectos, siempre me ha animado como a sus alumnos a ir más allá con la música.

¿Tienes algún artista como modelo, o con el que te sientas identificada?
Andrea: He escuchado más a Billie Holiday, Parker, Chet Baker, Ella Fitzgerald, Bobby Hackett al principio… Y un poco de todo.

¿Qué canción tiene un significado especial para ti, o es simplemente con la que más disfrutas?
Andrea: Han ido cambiando, me gustó muchísimo hacer Louisiana Fairytale cuando lo hicimos en el primer disco. Y tanto o más estrenar Chega de Saudade hace ya tiempo. Ahora mismo me encantan, por ejemplo, “Just Friends”, o “Moody's Mood for Love”. En general me gustan las nuevas incorporaciones al repertorio, porque nos dan frescura.

Quizá esta no sea la mejor situación económica ni política para inspirarse con una canción pero… ¿De qué hablarías en las letras de tus composiciones?
Andrea: He empezado a probar con una letra de amor, igual hablaría ahora por ahora de abstracciones personales, de ideas o pensamientos, pero no sé, igual cuando quiera escribir tengo otra razón en mente.

Parece que te desenvuelves con facilidad ante multitudes… ¿Qué sientes cuando actúas delante de tanta gente?
Andrea: Dependiendo del día y de muchas cosas pienso en cosas distintas. A veces más en las personas que deben estar ahí sentadas, pero una vez estamos actuando me concentro en aquello que suena, un poco como si grabara un disco, como querría dejarlo grabado.

Hace tiempo salió tu primer disco “Joan Chamorro presenta Andrea Motis”, y recientemente habéis estado presentando el segundo “Feeling Good”. Todos nos sentimos impresionados cuando nuestra firma queda plasmada en mucha gente. ¿Qué sentiste cuando sacaste tu primer disco?
Andrea: Más que nada expectación, porque no sabía lo que era, pasé unos días muy intensos grabándolo y cuando por fin salió ya me sentí contenta sin siquiera pensar qué iba a pasar con él o cómo se iba a vender.

¿Qué lugares ya has visitado, y cuales tienes en mente visitar?
Andrea: Este verano hemos ido a Suiza y Brasil, este nuevo año volvemos, también iremos a Francia, hemos estado en Galicia, Oviedo, Vitoria, Andorra... Y muchísimos pueblos y zonas de Catalunya. Por mi cuanto más lugares visitemos mejor, tengo muchas ganas de viajar.

El jazz es una música que lamentablemente no tiene tantos adeptos como podría, desde mi punto de vista. ¿Crees que vuestra labor musical está acercando el jazz a personas que antes no lo escuchaban?
Joan: Tanto con el grupo con Andrea como con la Sant Andreu Jazz Band están pasando cosas realmente increíbles, como llenar espacios de 1000 o 2000 personas que a priori tampoco es que fueran aficionados al jazz, y lo más bonito es que salen del concierto encantadas y con ganas de repetir. Sí que es verdad que al jazz siempre se le ha tildado de música minoritaria e intelectual, pero yo creo que no es así y que de alguna manera, con nuestro trabajo estamos poniendo nuestro granito de arena para que eso cambie.

¿Tienes otros talentos o te desenvuelves en otras áreas aparte de la música (otros intereses)?
Andrea: Me gusta la danza y la lectura por ejemplo, y aunque no estoy practicando me gustaría hacer danza muy pronto.

Sabemos que el jazz es la música que interpretas y con la que te desenvuelves mejor. ¿Hay otros tipos de música que también te gusten?
Andrea: Sí. Puntualmente me gustan canciones de otros grupos y artistas, como temas de Amy Winehouse, el folk irlandés, clásica...

En alguna entrevista hemos oído que Andrea te considera su “padre musical”. ¿Tienes otros “hijos musicales” bajo tu tutela?
Joan: De alguna manera todos los que forman parte de la Sant Andreu Jazz Band, se podrían considerar de esta manera. En mis diferentes proyectos voy contando con unos y con otros. Ahora también grabaremos un disco con Eva Fernández. Hago conciertos en donde presento a Magali Datzira o a su hermano Iscle. A veces vamos con las "jazzwomens", un subgrupo de la Sant Andreu Jazz Band formado solo por las chicas, o también las Alba's quartet, o quintet, que son de las más pequeñas y que también están trabajando y sonando realmente muy bien.

Muchos jóvenes sueñan con ser tan grandes como sus artistas favoritos. ¿Crees que es necesario ser estricto en la educación musical infantil?
Joan: Yo enseño, primero a amar la música, a que los alumnos tengan ganas de hacerla suya, a que quieran entrar en el juego, a hablar ese lenguaje, a entenderlo, de manera intuitiva, como un lenguaje más... Después viene la codificación del lenguaje, mediante la escritura y la lectura; por lo tanto yo no hablaría de ser estricto, hablaría de ganas de compartir, de abrir puertas, de indicar posibles caminos, llenos de alegría, puesto que la música y la enseñanza de la música es eso lo que nos tiene que aportar. Obviamente yo trabajo con rigor, pero lo combino con mucho sentido del humor y con mucha paciencia, sin utilizar el mismo libro para cada alumno, porque cada uno es diferente. Resumiendo, más que estricto, hay que ser exigente pero partiendo de la base que lo que ofreces es atractivo para el alumno y que eso le va a hacer sentirse músico ya desde el principio.

¿Qué sientes cuando compruebas que alumnos a los que has enseñado llegan a tener tanto talento como Andrea Motis?
Joan: En la Sant Andreu Jazz Band, prácticamente todos los miembros tienen mucho talento (yo pienso que la mayoría de niños tienen talento para la música, es cuestión de motivación y de estimulación positiva). Mi trabajo consiste en que ellos crean en ellos mismos y que se den cuenta de lo importante que es encontrar algo en la vida que te apasione, en este caso la música. Cuando estudias algo que te apasiona, los resultados son enormes. Yo siento una enorme felicidad cuando veo no solamente los resultados musicales, si no ganas, ilusión, deseo de mejorar, y por otro lado que hay una serie de valores que van intrínsecos, al trabajo que hacemos, que también van incorporando en sus vidas… Cosas como el respeto, el esfuerzo, la seriedad a la hora de trabajar, pero sin perder el sentido del humor, etc.

¿Tenéis otros proyectos discográficos o eventos a esperar?
La edición del cuarto cd con la Sant Andreu Jazz Band, junto al reconocidísimo Scott Robinson.
La edición de un nuevo trabajo con el grupo con Andrea, también con Scott Robinson.
También la grabación de un nuevo CD junto a Scott Hamilton, en directo, tres días en el Jamboree. También un concierto con una orquesta sinfónica, en el palau de la música y también la creación de un nuevo formato MOTIS CHAMORRO BIGBAND, para el cual ya tenemos fecha también en el palau de la música.

Por último. Si pudieras dar algún consejo por experiencia propia cual sería.
Andrea: No estudiar música con la fijación de ser conocido y/o reconocido, ni por ser mejor que otros. Porque en nuestro caso la carrera se ha ido haciendo sola, a gusto, a medida que trabajábamos y donde estoy ahora no me siento más feliz que mientras justo empezaba. Sigo empezando, de hecho, y disfrutando de lo que tengo ahora, han cambiado las cosas pero esto no te hace feliz por sí solo.

Completa estas frases como quieras:
Un acierto en mi carrera musical fue… empezar a cantar pasando por un momento de la vergüenza y la pereza.
He aprendido con Joan… un montón de cosas musicales, personales… Que han hecho de mi buena parte de la persona que soy.
La entrevista me ha parecido… ¡Muy bien! Y las preguntas no repetitivas como suelen ser. Muchas gracias.








viernes, 18 de febrero de 2011

martes, 5 de octubre de 2010

Una breve reflexión

¿No hemos sido presa en algún momento de una sensación angustiosa y huidiza que nos invade cuando nos hacemos preguntas de tipo existencial? ¿Y más aún si cabe cuando cada día llegan a nuestros oídos noticias que pronostican la caducidad de nuestro cuarteado y viejo planeta? Si bien es cierto que nosotros no estaremos seguramente presentes cuando suceda, ¿acaso no sentimos pena?
Lo cierto es que tengo algo de temor al progreso, al avance, a los grandes cambios que inminentemente se están produciendo.
A medida que evolucionamos tecnológicamente nuestro consumo aumenta de la misma forma y aunque aparentemente hacemos más esfuerzos para no contaminar lo cierto es que lo hacemos, e incluso en mayor proporción.
La creciente y "aparente" (véanse países sin desarrollar) calidad de vida nos asegura una larga existencia. Se promete en algunos casos la pronta resolución del misterio de la inmortalidad.
¿Y realmente es tan grave el morir? ¿No es más placentera una vida plena que otra insulsa y prolongada?
¿Nos gustaría ver como nuestros seres queridos mueren mientras nosotros seguimos ahí?
¿Es posible que un planeta finito pueda albergar un ilimitado número de individuos que continuamente está en aumento y no se ve detenido pues la muerte es desconocida para ellos?
Un afán de progresar y ser aceptados sin importar los medios.
Las modas se retuercen y suceden unas tras otras para volver continuamente la mirada atrás u originar más extravagantes y carentes de practicidad.
¡Y qué hablar de la arquitectura moderna! Diseños que agreden a la lógica y a los ojos por igual.
Se asemejan a cubículos que bien pueden ser confundidos con naves industriales. Todo con objeto de situarlos en un tiempo futuro unos sobre otros como una gigantesca colmena humana.
El espacio será uno de los recursos limitantes en el futuro, y nosotros que estamos tan orgullosos de las leyes, derechos y comodidades de las que disponemos volveremos a una situación de miseria comparable a periodos como la edad media. Al acabarse el agua dulce, cuando el sol proyecte implacable radiaciones mortales o exista un mayor porcentaje de contaminación en el aire que de oxígeno.

Y en medio de esta situación nosotros, los mismos que nos esforzamos en intentar levemente cambiar el mundo y dejar nuestra huella en él.
Nos esforzamos en que a lo largo de nuestra vida realicemos algo por lo que seamos recordados.

Decía un sabio que la única forma de ser inmortales es persistir en la memoria de quienes nos rodean.

lunes, 10 de mayo de 2010

El "paréntesis" evolutivo.

Desde el comienzo de la existencia de vida en nuestro planeta, los organismos que en esta aparecieron han ido evolucionando hasta dar lugar a la forma que actualmente conocemos.
Más para desarrollar el tema que hoy nos compete realizaremos un repaso de las teorías evolucionistas que han existido. En un principio se creía que las especies se habían mantenido tal y como las conocemos desde su origen en base a una interpretación literal de la biblia. Y esta idea se mantuvo durante mucho tiempo, hasta que un caballero enunció la teoría lamarckiana, resumida en la frase “La función hace al órgano”. Esta sostenía que una especie evolucionaba en función del uso o desuso de alguno de sus componentes, como explicó con su famoso ejemplo de las jirafas. En este, argumentaba que en un principio las jirafas tendrían el cuello corto, y a fuerza de estirarlo para alcanzar las hojas superiores de los arboles, este derivaría en la morfología actual.
Hoy día sabemos que esta teoría es errónea, pues los caracteres adquiridos no se transmiten genéticamente. Sin embargo existen personas que desconocen ésta y la confunden con la teoría Darwinista, formulada por Charles Darwin, el cual, en su libro “El origen de las especies” explica que la evolución se produce porque en un individuo de una especie se produce una mutación. Esta mutación puede ser positiva, negativa o neutra. La negativa nunca llega a perpetuarse, porque supone una desventaja frente a los demás individuos de la especie, que realizarían una competencia considerable. La neutra depende del azar, pues al no influir positiva ni negativamente el individuo tiene las mismas capacidades que sus semejantes. Un ejemplo de una mutación que se ha mantenido sería el color de ojos azul en los humanos. Por último, la positiva es el tipo de mutación que hace evolucionar a una especie, ya que supone el proporcionar al individuo de la especie una ventaja con la que tener más probabilidad de sobrevivir. Al ser esta una mutación sí se transmitiría a la descendencia, y de esta manera, y a base de muchas de estas mutaciones la especie evoluciona.
Los restantes individuos de la especie pueden morir frente a la competencia establecida o trasladarse a otro medio en el que esta no exista esa competencia.

Sin embargo, el ser humano desde el punto de vista “natural” no evoluciona.
Si analizamos sosegada y minuciosamente nuestra sociedad apreciaremos que en ella no existe apenas lugar para la evolución. Antes mencionábamos que la evolución viene dada por la perpetuación de mutaciones positivas frente a la especie original. Pero si se sitúa a la especie original al mismo nivel que el individuo con la mutación positiva o a un individuo con una mutación negativa al de la original o incluso al de una positiva la especie no cambia.
Algo parecido sucede en nuestra sociedad. Proporcionamos gafas a los que sufren miopía o astigmatismo, sillas de ruedas a los discapacitados, esto no significa que no deba hacerse, pues de hecho no hacerlo sería incorrecto y cruel, pero desde un punto de vista “natural” la especie no evoluciona.
Algunas personas por estas u otras reflexiones han dado lugar a genocidios y asesinatos, como es el caso de Adolf Hitler. Esto aparte de ser horrible, no es lo lógico, pues en todo caso no habría que proporcionar ayuda a los individuos genéticamente inferiores, no eliminarlos sistemáticamente.
Reitero que esto aun siendo lo “natural” para que en una especie se dé lugar a la evolución, en nuestra sociedad es inhumana su aplicación, por eso puede que lo “natural” no sea lo más acertado.
Anteriormente me he referido a la evolución con el término “natural”, pero puede ser que nuestra evolución se vea reflejada no en nuestro físico, sino en nuestra tecnología, y que en lugar de desarrollarnos nosotros a favor de los cambios del medio lo hagan nuestros avances en medicina e informática.

lunes, 1 de febrero de 2010

Orden en internet

Hay muchas páginas que solemos visitar de manera casi diaria por ser interesantes o útiles.Sería inteligente que confeccionáramos una lista con las más importantes de ellas. Con esto no pretendo aficionar a nadie al uso de Internet, de hecho yo no lo suelo usar muy habitualmente, salvo para visitar algunas de las páginas de mi lista personal o administrar este blog. Simplemente sugiero la idea de poner algo de orden en el maremágnum de webs que existen en Internet. Por ejemplo, yo suelo revisar mi correo electrónico, y escribir este blog, mientras que hago todo esto me gusta escuchar la música que ofrece una web llamada Rockola, en verdad la recomiendo, pues permite escuchar emisoras de radio virtuales de un tema en concreto con mucha más libertad que una normal.
Por cierto, ahora que mencionamos este tema me gustaría reivindicar el escuchar la radio, cuya popularidad decae con la aparición de la televisión. Incluso también promociono la costumbre de ir al cine, pues casi se puede masticar el vacío de las salas de cine un viernes a las seis.
Tras este inciso, continuo...Para la creación de esta lista, recomiendo el uso de programas del mismo tipo, un ejemplo puede ser Google, que permite la utilización de correo, gestión de blogs, y mucho más con una sola cuenta.
Bueno, espero que este artículo sea útil, sin más, me despido hasta un nuevo tema sobre el que tratar.